Diario Tech & IA
Rivian Automotive ha dado un paso decisivo en la carrera por la conducción autónoma al presentar su propio chip de inteligencia artificial diseñado especialmente para sus vehículos eléctricos. Este avance representa un cambio estratégico para la compañía, que deja atrás los procesadores de Nvidia y apuesta por una arquitectura completamente desarrollada en casa. Durante su primer Autonomy & AI Day en Palo Alto, Rivian presentó el Rivian Autonomy Processor 1 (RAP1), un chip personalizado de 5 nm capaz de alcanzar hasta 1.600 TOPS en inferencia dispersa y procesar miles de millones de píxeles por segundo, un salto significativo en potencia y eficiencia para la futura plataforma de autonomía de la marca.
Rivian es un fabricante estadounidense de vehículos eléctricos fundado en 2009 y reconocido por desarrollar camionetas y SUV de alta gama orientadas a la aventura, como los modelos R1T y R1S. Con sede en California e instalaciones de producción en Illinois, la compañía se ha posicionado como uno de los actores más innovadores del sector gracias a su enfoque en tecnología avanzada, sostenibilidad y diseño modular. Su visión combina movilidad eléctrica, inteligencia artificial y experiencias al aire libre, lo que la ha convertido en una de las marcas más seguidas dentro de la nueva generación de automóviles eléctricos.
El RAP1 se integra en el nuevo Autonomy Compute Module 3, una unidad que fusiona procesamiento y memoria en un solo módulo multichip, reduciendo la latencia y aumentando el rendimiento en tareas críticas de visión computarizada. Para complementar esta evolución, Rivian incorporará sensores LiDAR en sus próximos modelos R2, fortaleciendo su estrategia de sensores multimodales y proporcionando mapas tridimensionales más precisos, redundancia ante fallos y una detección optimizada en situaciones extremas de conducción, elementos clave para la seguridad y para alcanzar niveles avanzados de autonomía vehicular.
La empresa también anunció Autonomy+, un nuevo paquete de asistencia al conductor que estará disponible en 2026 por 2.500 dólares o mediante suscripción de 49,99 dólares al mes. Este servicio incluirá funciones avanzadas de conducción manos libres, capaces de operar en millones de millas de carreteras en Estados Unidos y Canadá, y evolucionará progresivamente hacia capacidades cercanas al Nivel 4 de autonomía, convirtiéndose en un motor de ingresos digitales para la compañía.
Además del hardware, Rivian está integrando IA en toda su estructura operativa mediante Rivian Unified Intelligence (RUI), una plataforma que centraliza datos, modelos multimodales y sistemas de aprendizaje para mejorar funciones, optimizar el mantenimiento predictivo y acelerar el desarrollo de nuevas características. Dentro de esta plataforma destaca el Rivian Assistant, un asistente de voz de nueva generación que llegará a los modelos R1 a partir de 2026 y que promete una interacción más natural, contextual y personalizada, potenciando aún más la experiencia del usuario.
Según RJ Scaringe, fundador y CEO de la compañía, esta nueva plataforma basada en IA, sensores avanzados y un chip personalizado marca un punto de inflexión en la estrategia de Rivian, ofreciendo la capacidad computacional necesaria para avanzar de manera sólida hacia la conducción autónoma total. Con un ecosistema tecnológico propio y una visión centrada en la integración profunda entre hardware y software, Rivian busca posicionarse como uno de los fabricantes de vehículos eléctricos más innovadores del mercado, elevando la competencia frente a gigantes como Tesla en un sector donde el control absoluto de la tecnología será decisivo para el futuro.